lunes, 8 de octubre de 2012

El batallador incansable que gana, pero divide



AP Photo/ Rodrigo Abd
AP Photo/ Rodrigo Abd

CARACAS, Venezuela (AP) — La cruzada de Hugo Chávez para transformar a Venezuela en un estado socialista, que ha dividido a la nación, se sometió a la prueba electoral más dura en casi 14 años de gobierno.
Pero salió más que airoso. El mandatario ganó por un margen de 54%, 7,4 millones de votos frente a 6,15 millones del candidato opositor Henrique Capriles, que fue el primer candidato que logró aglutinar a su alrededor las fuerzas de oposición como ningún otro contrincante que haya tenido Chávez al superar la barrera de los 4,5 millones de votos.
Para Chávez vencer retos que parecen imposibles no es nuevo. Fue encarcelado en 1992 tras fracasar en un intento de derrocar al gobierno en un sangriento golpe de estado. En esos años, nadie imaginó que el teniente coronel alcanzaría el poder en las urnas siete años después. Luego fue derrocado en un golpe de estado pero 24 horas después retornó al poder ante revueltas populares.
Desde entonces, ha ganado elección tras elección, incluyendo la de esta noche por el estrecho margen que jamás haya logrado, lo que arroja interrogantes sobre cómo se verá afectada su gobernabilidad con una oposición vigorosa.
"No obtuvimos la Presidencia, pero obtuvimos el compromiso, el cariño, el amor, de más de seis millones de venezolanos, y no los voy a dejar solos", dijo un sereno Capriles. "Dejé el alma y estoy orgulloso de lo que hemos construido".
De todas maneras, el hombre que habló de gobernar hasta 2031 sigue siendo el líder indiscutido de la organización política más grande del país compuesta por un ejército de seguidores que ha marcado y se ha arraigado en el ejército, la burocracia estatal y en barriadas a lo largo y ancho de la nación.
Tras el anuncio de los resultados electorales, cientos de seguidores chavistas se lanzaron a las calles, saltando, bailando y portando banderas nacionales y retratos de Chávez para celebrar su triunfo.
Aún con la vitoria chavista y su apoyo popular, resulta incierto el destino de un país que está en gran parte creado a semejanza del caudillo en los últimos 14 años. Sólo otro venezolano ha estado en el poder más tiempo: el general Juan Vicente Gómez, dictador que rigió el país con mano de hierro por 27 años hasta 1936, cuando murió.
Conocido como "El Comandante" por sus apasionados seguidores, Chávez se ha vendido como un defensor de los pobres en oposición a las élites que gobernaron el país. Con orgullo, también ha asumido el rol de ser el principal antagonista en la región del gobierno de Estados Unidos.
Tal vez su momento más controvertido en el escenario internacional ocurrió cuando dijo que el presidente George W. Bush era "el diablo" durante un discurso en la Asamblea General de la ONU en 2006. También irritó a las autoridades de ese país cuando creó una alianza económica y política con Irán, o al otorgarle millones de dólares en petróleo subsidiado a Cuba, o cuando envió combustible a Siria durante la guerra civil. También respaldó al líder libio Muamar Gadafi.
Funcionarios estadounidenses también los han acusado a altos funcionarios de su gobierno de ayudar a traficantes de drogas y dar refugio a los rebeldes colombianos de las FARC. Chávez niega esas afirmaciones.
Las elecciones de esta noche se caracterizaron por una lucha contra el cáncer del caudillo y una victoria pese al fracaso en la gestión de su gobierno en temas de elemental cuidado: el control de una desbocada criminalidad, el mantenimiento de la infraestructura petrolera y el estimulo del crecimiento económico del país en medio de una jugosa bonanza petrolera, cuyos cientos de miles de millones de dólares fueron invertidos con poca supervisión de parte de la Asamblea General.
Grandes proyectos de infraestructura fueron anunciados pero nunca terminados, como insistentemente lo recordó Capriles en la campaña. La afluencia de petrodólares impulsó la inflación en el país lo que, a su vez, erosionó las ganancias. La escasez de productos sometidos a un régimen de control de precios hizo que productos como la leche en polvo escasearan. El crimen se disparó y Caracas se convirtió en una de las ciudades más peligrosas del mundo.
En Venezuela, un país de 29 millones de habitantes, la tasa de homicidios se ubicó en 50 por cada 100.000 habitantes en 2011, según datos del propio gobierno. La inflación en los últimos 12 meses fue de 18,1%, la más alta de la región.
El propio Chávez lo reconoció en una entrevista televisiva del año pasado que una de las mayores debilidades de su gobierno fue la falta de eficiencia. Dijo que ha sido un gran error que muchas veces ha puesto en peligro las políticas de su gobierno.
"Vote por Chávez, pero ahora espero que nos cumpla su promesa de ser un mejor presidente, primero es Venezuela, primero somos los venezolanos, ahora lo mas importante es que se dedique arreglar todo lo que esta mal", dijo de Manuel Mejía, un vendedor ambulante de 32 años. "Ya es tiempo que eche a tanto corrupto que esta con él", agregó.
Sus críticos más ácidos describen a Chávez como el típico caudillo latinoamericano: un hombre fuerte que ha gobernado a fuerza de su personalidad y que ha despreciado la democracia. Los opositores de Chávez fueron más propensos a enfrentar investigaciones por corrupción que los aliados de Chávez y las milicias populares pro-chavistas siguen operando en impunidad y controlando barriadas como la del 23 de Enero.
Al menos un canal de televisión nacional y varios periódicos todavía lo critican. Globovisión, por ejemplo, tuvo que pagar una multa de varios millones de dólares impuesta por las autoridades por su cobertura de un motín en la cárcel. Otro canal crítico, RCTV, se vio obligado a salir del aire cuando el gobierno se negó a renovar su licencia.
A mediados de julio, Chávez dijo que está "totalmente libre" de cáncer tras una recaída que sufrió a comienzo de año por un tumor canceroso en la región pélvica. La enfermedad le impidió retomar, como en antaño, el contacto directo con la población, lo que constituye una de sus grandes fortalezas políticas. Pero no se conocen detalles de su padecimiento.
Semanas antes de las elecciones, no obstante, ha sido notable su esfuerzo por rencontrarse en las calles con sus seguidores para asombro de muchos y, casi a diario, apareció en actos de campaña en distintas localidades del país.
"Es admirable su espíritu de lucha", dijo María Guerrero, ama de casa de 46 años en Caracas. "Yo voté por él varias veces, ya no le creo cuando dice que va a ser un mejor presidente si le damos seis años más; pero lo que si no se le puede quitar es que es un tipo con la habilidad de sobreponerse y seguir adelante. Es una fuerza de la naturaleza".
"Chávez va a luchar hasta su último aliento, no sabe otra cosa. La pelea está dura, nunca la oposición estuvo más fuerte, yo de todos modo creo que va seguir con nosotros por mucho tiempo más", dijo Antonio Padrón, un empleado bancario de 29 años que vive en Caracas, que dijo que votará por el mandatario.
Chávez, divorciado en dos ocasiones, no se le conoce más compañía que el de sus tres hijas, Rosa Virginia, María Gabriela y Rosinés y, en ocasiones, de su único hijo varón también llamado Hugo.
De la mano de los ingentes recursos petroleros el mandatario logró, según cifras oficiales, una reducción de la pobreza de 50% en 1999 a 32% en el segundo semestre de 2011.
Pero con Chávez se cumple a carta cabal aquel refrán que dice que se está conmigo o se está contra mí. Sus aliados deben ser fieles más allá de la razón porque, al menor desacuerdo, son víctimas de la ostración. Ese es el caso del ex ministro de la Defensa, general en jefe retirado Raúl Isaías Baduel, quien pasó a retiro en julio de 2007 y fue una pieza clave para el regreso del mandatario al poder cuando, en revueltas, sufrió un golpe de estado en abril de 2002.
Cuatro meses después de su retiro, Baduel volvió a la palestra pública para rechazar una reforma constitucional que impulsaba Chávez para establecer en el país un modelo socialista y la relección presidencial indefinida.
Acto seguido fue acusado por una presunta sustracción de fondos durante su gestión y posteriormente condenado a siete años de prisión. Baduel sigue en prisión. Hasta el momento ni un solo destacado aliado político chavista ha sido procesado judicialmente por corrupción, a pesar de las muchas acusaciones de sus críticos.
Muchos piensan que las políticas de Chávez podrían condenar a Venezuela a generaciones de división y muchos dudan que el gobernante represente un punto de inflexión importante en la historia de Venezuela como lo fue la instalación de la democracia en 1958.
El politólogo Ricardo Sucre dijo a The Associated Press que a diferencia de los líderes de 1958, cuando se quiso construir una institucionalidad moderna, centrada en la alternabilidad en el poder, Chávez ha intentado "retrotraer al país a situaciones que parecían superadas como revivir toda una retórica de la Guerra Fría y el modelo político centralizado".
Debido a polarización, las tensiones políticas han estallado periódicamente en sangrientos enfrentamientos callejeros como sucedió en abril de 2002, que provocó decenas de asesinatos, aunque oficialmente nunca se ha mencionado una cifra.
Indicó que profundizar las divisiones entre ricos y pobres, patriotas y apátridas "le sirvió a Chávez para ganar (elecciones). Siempre eso ha funcionado, el error está en pretender hacer de esto una política, cuando la motivación inicial para llevar a Chávez era reducir la brecha entre unos y otros, no para ahondarlas".
La utilidad de dividir la sociedad venezolana "es cada vez menor", solo le sirve para "mantener la identidad y amalgamar" a sus seguidores, "pero siento que ya no le suma gente que ya no forma parte de su público", agregó.
Eso se reflejó en las elecciones primarias de la oposición y en las que su rival Capriles se impuso frente a sus pares con un discurso mucho más moderado y de unión.
Chávez irrumpió violentamente en el escenario político venezolano como un huracán.
El cuatro de febrero de 1992, cuando el gobierno de entonces presidente Carlos Andrés Perez (1989-1993) se tambaleaba en medio de protestas callejeras en contra de medidas económicas y denuncias de corrupción en contra del mandatario, el carismático teniente coronel del Ejército, desconocido para los venezolanos, encabezó un intento de golpe de estado y fracasó.
Fue capturado y llevado al Ministerio de Defensa donde, frente las cámaras de las televisoras locales, anunció que para él y sus seguidores vendrían "nuevas y mejores oportunidades" y pidió a sus colegas que entregaran las armas porque "por ahora" no habían logrado sus objetivos de tomarse el poder.
Incluso desde prisión, Chávez apoyó una segunda intentona militar en noviembre de 1992.
Su proceso penal por rebelión le fue archivado en 1994 por el presidente socialcristiano Rafael Caldera (1994-1999).
Tras abandonar prisión, Chávez empezó a viajar por todo el país buscando apoyo para un naciente proyecto político "Bolivariano", una mezcla de ideas que oscilan entre el comunismo y la propiedad de los medios de producción en manos del Estado y las proclamas del prócer de la independencia Simón Bolívar, hasta principios cristianos como el amor al prójimo.
Sigue prometiendo poner fin a la corrupción e instaurar un gobierno basado en la justicia social.
Entre las divergencias de los partidos tradicionales y una clase media hastiada de la violencia criminal y la corrupción, Chávez ganó la presidencia en los comicios de diciembre de 1998 con 3,6 millones de votos el 56,20% de los votos, un número mayor que cualquiera de sus predecesores en la jefatura de Estado desde la llegada de la democracia en 1958.
Uno de sus primeros actos oficiales fue convocar una Asamblea Constituyente que redactó una nueva Constitución, a fin de introducir la relección inmediata del presidente, que hasta entonces no existía.
Chávez y sus aliados rápidamente dominaron la política del país con un discurso revolucionario y que quienes se opusieran a ellas eran burgueses.
Los "chavistas" lograron mayorías en la legislatura, en las gobernaciones y en el sistema judicial.
Su presencia masiva en los medios oficiales, en discursos que deben ser obligatoriamente reproducidos en vivos por el resto de las televisoras, sumado a por lo menos una decena de programas de subsidios directos para los venezolanos --desde ayuda en dinero a las madres solteras hasta el plan de asistencia con médicos cubanos en los barrios-- lo hicieron imbatibles en las urnas.
Pero también poco a poco y sobre todo por la radicalización de sus acciones, como la expropiación de tierras, o de las industrias que caían en manos del Estado comenzó un escozor entre la clase media primero e incluso entre sectores militares, que se disgustaban desde su cercanía con Cuba hasta verlo en traje militar.
Convocó a elecciones nuevamente en 2000 a fin de refrendar la nueva constitución de 1999 y en 2004 sobrevivió a un referendo que buscaba sacarlo del poder.
En 2006 logró otra relección por un período adicional que concluiría en febrero de 2013.
En 2009 logró aprobar otra reforma constitucional que le permitía postularse a la relección indefinidamente. Entonces tenía ya asegurado 14 años en el poder. Lo hizo argumentando que debe permanecer en el gobierno al menos hasta el 2031 para consolidar su "revolución" y lo que él llamó el "socialismo del siglo XXI".
Chávez, quien se autoproclamaba "revolucionario y socialista", insiste en que es "un demócrata" por excelencia, pero muchos venezolanos temen que está llevando al país a un sistema político semejante al de su amigo íntimo y mentor, el líder cubano Fidel Castro.
Pese a la amarga relación que mantiene con Washington, Chávez mantiene la venta de la mayor parte de la producción de petróleo venezolano a los Estados Unidos.
Se siente como pez en el agua cuando emplea el léxico militar para describir su acción de gobierno, una imagen que es reforzada por su preferencia en vestir uniforme o chaquetas verde oliva y la boina roja de una unidad elite del ejército a la que perteneció, en lugar de traje y corbata en sus numerosas apariciones públicas.
Para millones de pobres es un héroe. En las barriadas marginales de campos y ciudades, donde vive más de la mitad de los casi 29 millones de habitantes del país, Chávez logró cautivar una base de fieles seguidores debido a su carisma y programas sociales llamados "Misiones", que ofrecen desde alimentos a bajos precios hasta ayuda en efectivo para madres solteras sin empleos.
Las misiones, sin embargo, se realizan con un fuerte tinte ideológico, a veces con personal cubano, y son calificadas como poco más que limosnas por la oposición.
Como parte de la aplicación de un férreo control estatal la nómina del gobierno se disparó. A finales de los 90 se componía de un millón de personas. Ahora supera tres millones de empleados públicos pero pese a sus constantes promesas de convertir a Venezuela en un Estado socialista, el equilibrio entre los sectores público y privado de la economía no ha cambiado mucho durante su mandato.
En 2010, el Banco Central estimó que el sector privado representaba alrededor del 69,3% del producto interno bruto. Esa es casi una proporción semejante que cuando Chávez fue elegido en 1998.
Para algunos es exagerado, pero no pocos creen, incluyendo a sus seguidores, que no puede ser desdeñada una consigna que Chávez viene repitiendo por meses: "Lo que en Venezuela ocurra de aquí a 100 años dependerá de las elecciones presidenciales del 7 de octubre".
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Con este perfil se puede usar el producto interactivo "14 años de Chávez: un balance".
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Ladrones de exportación: Los secretos de las bandas de colombianos que roban en edificios

POR NAHUEL GALLOTTA | clarin.com | 30/09/12

En su país los llaman “apartamenteros internacionales”. Llegaron a Buenos Aires hace dos años pero se mueven por distintas ciudades. El Gobierno dice que están detrás de la mayoría de los golpes.


Desbaratada. Una banda de colombianos detenida el domingo 9 de septiembre en Belgrano, cuando robaba en un edificio. /archivo clarin


Daniel tiene que hablar en voz alta para hacerse escuchar. De fondo suena bachata, un género musical dominicano que fusiona varios ritmos caribeños. “¿Ves? Aquellos que están en la mesa y hablan con el DJ son ‘apartamenteros’; vinieron hace poco. También estos dos que van a pasar ahora por acá: el morrudo, pelado, de campera Dolce & Gabbana y el de botas, pantalón blanco y remera Armani. Son buenos escaladores”, le indica Daniel aClarín .
Daniel conoce bien a los que señala. Antes y después de su última condena por robo, siempre anduvo con colombianos. Tanto en libertad como en la cárcel de Ezeiza.
Son las dos de la mañana de un día de semana en un sitio al que Clarín puede acceder pero no nombrar. Apenas lo puede describir : tiene una barra de tragos a metros de la entrada; su caja está pintada con los colores de un país latinoamericano y una camarera que se la pasa bailando sola. Cruzando la pequeña pista hay una cabina con un DJ que también hace de animador. Aunque sin grandes pretensiones, el lugar tiene su VIP con sillones de cuero rojo. En una de las paredes, un reflector muestra videoclips.
Para ir al baño hay que subir por la escalera de la esquina. Casi nadie fuma. Cada tanto, el DJ alterna su set de bachatas con reggaetón y cumbia. Puede parecer un baile como el resto, pero no lo es.
Aquí se gasta buena parte del dinero que se roba de departamentos porteños . Este es el lugar elegido por los asaltantes de origen colombiano que delinquen en Argentina y que hicieron de este tipo de robos, su especialidad .
Hace dos semanas, el Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, los señaló como autores de la mayoría de los golpes. “En los últimos tres meses detuvimos a 40 extranjeros, de nacionalidad colombiana , que se dedicaban a robar edificios. La ley de migracionesno nos permite deportar.
Uno de los últimos extranjeros que detuvimos lo apresamos 10 veces en el último año y medio”, dijo.
En Colombia, a este tipo de ladrones los llaman “apartamenteros internacionales” . Viajan por el mundo haciendo lo mismo desde hace años.
Sus primeros golpes los dieron en los años 60 en Nueva York. Según cuentan fuentes de ese país, comenzaron a elegir Buenos Aires hace aproximadamente dos años . Se movían por Congreso, Monserrat y Balvanera. Pero ahora que están en la mira de la Policía, prefieren vivir en la zona oeste del Gran Buenos Aires.
Y no se mueven juntos. Andan solos o de a dos porque saben que si son más de tres la Policía los va a considerar sospechosos.
Leonel cuenta que una noche como hoy estaría en la pieza que alquilaba en un hotel familiar, pensando qué ropa ponerse para ir al baile en el que se encontraba con todos los “paisanitos” que andan por Argentina. Pero no, no puede. Desde un pabellón del penal de Devoto se comunica con Clarín por teléfono. Está ansioso. Es uno de los 132 colombianos detenidos en cárceles federales (que en 2010 sólo sumaban una treintena de presos de esta nacionalidad). Ya cumplió la mitad de la pena por tráfico de drogas y, como todo extranjero, se irá expulsado del país.
“La mayoría de los ‘apartamenteros’ que ‘trabajan’ en Argentina estuvo llegando de tres barrios del centro de Bogotá” , detalla Leonel. “Vienen porque allá robar buen dinero es meterse en problemas con los ‘paisanos’. Hay mucho mafioso, familiar de mafioso o amigo de mafioso. Y no vale la pena”, explica. Es que podrían meterse en el departamento equivocado y sufrir algún tipo de represalia.
El detenido cuenta entonces cómo nace y se desarrolla un buen “apartamentero” global. Y explica que comienzan asaltando a los comerciantes de su zona. El paso siguiente es entrar a algunos departamentos de Colombia “bien estudiados” y, recién, después y con la aprobación de un jefe , pueden viajar al extranjero.
“Es una carrera” , aclara Leonel.
Para venir a Argentina o ir a otra parte del mundo hay que tener experiencia en el rubro . Las opciones son Estados Unidos (Nueva York, principalmente), Austria, México, España e Italia, entre otras. La gran mayoría de “apartamenteros internacionales” es de Cali y Bogotá.
No usan armas para robar ; pero sí las tienen guardadas en sus casas.
Las bachatas siguen sonando. De Romeo Santos, de J. Romarz, de Prince Royce, alguna vieja del Grupo Aventura. El ambiente es tranquilo, quizá demasiado. Los colombianos bailan bien pegados a sus mujeres. La mayoría bebe ron. Daniel, que es argentino, toma la jarra de litro de cerveza y se sirve en un vaso de plástico. “Cuando un argentino cruza a un colombiano en la cárcel, lo primero que hace es apretarlo . Lo lleva al teléfono, lo hace llamar a su país y le exige dinero a cambio de seguridad”, apunta. Eso ocurre apenas ingresa. Luego lo llevan a pabellones para extranjeros, donde estará más tranquilo. La mayor cantidad de colombianos detenidos está en Planta 1, pabellón 4 de la Unidad de Devoto. En Ezeiza les toca el módulo 5.
En la cárcel, por consejo de los abogados, para evitar estas extorsiones todos los colombianos dicen que cayeron por robar edificios, aunque sea mentira. “Es un perfil muy distinto al del argentino que se dedica a lo mismo”, aclara Daniel. “Fuman marihuana pero toman muy poca cocaína y no le dan tanta importancia a las zapatillas. No los vas a ver aparentando como el argentino, que se compra las Nike más caras”.
“Pero somos de pelear entre nosotros”, aclara Leonel, desde Devoto.
“Los problemas surgen por los ‘iniciadores’ . Porque ellos trabajan con varias bandas. Y a veces son traicioneros. Los problemas de la calle se resuelven en la cárcel”. Los iniciadores son los que marcan los objetivos, consiguen las llaves y luego venden los datos a otros ladrones para que entren a robar cuando no hay nadie (ver aparte).
Maicol está de paso por Argentina. Come con ganas un bife de chorizo con papas fritas. Cuando se publique esta investigación ya estará de regreso en Bogotá. El vive en uno de esos tres barrios de Bogotá que Leonel marcó como origen de los “apartamenteros”. “Hay un ‘jefe’ colombiano en cada lugar, que aprueba, o no, quién puede viajar desde Colombia”, cuenta. “Los ‘paisanitos’ te dicen: ‘Compañerito, me voy tres meses a Buenos Aires y vuelvo’; ó ‘me voy seis meses a Nueva York’. En Nueva York fue donde más dinero hicieron ”, asegura.
El barman hace malabares con las botellas de licor. Ya son más de las cinco. Las bachatas más bailadas siguen siendo las de Romeo Santos. La camarera ya casi que no tiene trabajo. Baila pegada a las mesas del VIP. El animador no para de saludar a un grupo que está festejando un cumpleaños.
Maicol dice que el dinero de los departamentos está ahí, aquí, en lo que consumen. Que el colombiano joven que roba lo hace para salir y “gastarlo en rumba”. Viven al día y, de noche, la disfrutan en el lugar donde suena bachata, bien pegaditos a sus mujeres, tomando cerveza y ron.

Is Congress responsible for a U.S. brain drain?


Sheryl Sandberg of Facebook
Sheryl Sandberg, Facebook's chief operating officer, suggested that federal immigration officials ought to staple a visa to every high-tech diploma. (Gregory Bull / Associated Press Photos / April 7, 2012)




There are few issues that Republicans and Democrats agree on involving immigration, but the need for more visas for foreign students who earn advanced science and math degrees from American universities is one of them.
Both parties recognize that it’s in our national interest to try and keep the best and brightest students in this country after they have earned a master's or doctorate in math or science. The reason is simple: If the U.S. wants to remain competitive in a global economy, it must be able to attract and retain talent.
That point was made last year by Facebook executive Sheryl Sandberg, who suggested that federal immigration officials ought to staple a visa to every high-tech diploma. And it's an issue that was raised again this month in a letter signed by more than 100 university presidents and sent to Congress and the White House, in which the school leaders noted that in 2009, nearly half of all graduate students in engineering, math, computer science and physical sciences were here on visas. And that 52% of all new doctorate degrees were earned by foreign students. Yet the vast majority of those students have no way to remain in the U.S. permanently after they earn their diplomas.
So it might seem that, unlike other immigration matters, this problem might have a solution in the works. And that's what it looked like this month when Republicans and Democrats in the House scrambled to push through two bills that would have provided up to 55,000 new visas to foreign students who earn advanced degrees in the so-called STEM fields of math and science. One of the bills, sponsored by Rep. Lamar Smith(R-Texas), would have created 55,000 visas for those students. Smith's bill, however, also required that the same number of visas be eliminated from another existing legal immigration category -- green cards awarded as part of a lottery system. The other bill, sponsored by Rep. Zoe Lofgren(D-San Jose), would have created 50,000 visas without eliminating any existing visas. In the end, Smith's bill failed to secure enough votes and Lofgren's proposal remains stalled in committee.
Frankly, it's discouraging to see both parties agree that a problem exists, identify the solution, and then walk away rather than compromise.

Bank of America to pay $2.43B in settlement


                     
              FILE - In this Dec. 7, 2011 file photo, a woman passes a Bank of America office branch, in New York. Bank of America said Friday, Sept. 28, 2012 that it has agreed to pay $2.43 billion to settle a class-action lawsuit related to its acquisition of Merrill Lynch at the height of the financial crisis. (AP Photo/Mark Lennihan, File)
FILE - In this Dec. 7, 2011 file photo, a woman passes a Bank of America office branch, in New York. Bank of America said Friday, Sept. 28, 2012 that it has agreed to pay $2.43 billion to settle a class-action lawsuit related to its acquisition of Merrill Lynch at the height of the financial crisis. (AP Photo/Mark Lennihan, File)
By MARCY GORDON
AP Business Writer /  September 28, 2012 boston.com

WASHINGTON (AP) — Bank of America says it has agreed to pay $2.43 billion to settle a class-action lawsuit related to its acquisition of Merrill Lynch at the height of the financial crisis.
In the lawsuit, shareholders alleged that Bank of America and some of its officers made false or misleading statements about both companies’ financial health.
The lawsuit was filed on behalf of investors who bought or held Bank of America stock when the company announced its plans to buy Merrill Lynch in a $20 billion deal as the banking industry and federal regulators struggled to contain fallout from the financial crisis in the fall of 2008.
Bank of America’s deal to buy Merrill Lynch was forged on the same September 2008 weekend that Lehman Brothers collapsed. The transaction came into question later after Bank of America disclosed that Merrill would post $27.6 billion in losses that year. That added significantly to Bank of America’s financial woes, and the company subsequently asked for a $20 billion bailout from the government to help offset those losses, on top of the $25 billion it had already received. It has since repaid all $45 billion.
In announcing the settlement proposal on Friday, Bank of America denied the shareholders’ allegations and said that it agreed to the settlement to get rid of the uncertainties, burden and costs related to the lawsuit.
‘‘As we work to put these long-standing issues behind us, our primary focus is on the future and serving our customers and clients,’’ Bank of America CEO Brian Moynihan said in a statement.
The investors who filed the suit said the amount of the settlement is the largest ever resolving such a claim.
‘‘We are very pleased that the settlement will recoup a substantial portion of the losses incurred by (Bank of America) shareholders,’’ Brian Guthrie, executive director of the Teacher Retirement System of Texas, said in a statement. ‘‘The magnitude of the recovery reinforces the important role that pension funds play when they serve as lead plaintiffs in securities actions.’’
Two of Ohio’s public pension funds also were among the plaintiffs in the case. Ohio Attorney General Mike DeWine told reporters at a news conference in Columbus that Bank of America didn’t tell investors all the details about the huge losses that were occurring in Merrill’s fourth quarter.
‘‘There was general reference to losses, but never was the magnitude of those losses disclosed,’’ DeWine said. ‘‘This would be akin to telling someone to watch out for a pothole, when they were about to fall into the Grand Canyon.’’
The settlement still needs court approval and will be reviewed by Judge Kevin Castel of U.S. District Court for the Southern District of New York.
As part of the settlement, the bank has also agreed to adopt several corporate governance policies until Jan. 1, 2015. These policies include those related to majority voting in board member elections, annual disclosure of noncompliance with stock ownership guidelines, policies for a board committee regarding future acquisitions, the independence of the board’s compensation committee and its compensation consultants and conducting an annual ‘‘say-on-pay’’ vote by shareholders.
Bank of America, based in Charlotte, N.C., has been dogged by litigation as the consequences of the financial crisis continue to swirl around it. Most of the legal headaches stem from Bank of America’s acquisitions of Merrill and of Countrywide Financial, the brash company known for making high-risk mortgages.
The Securities and Exchange Commission won a $150 million settlement from Bank of America in 2009 to resolve charges that it misled shareholders when it acquired Merrill. The SEC had accused Bank of America of failing to disclose to shareholders before they voted on the Merrill deal that it had authorized Merrill to pay as much as $5.8 billion in bonuses to its employees in 2008 even though the investment firm lost $27.6 billion that year.
But a major civil fraud suit against Bank of America and former CEO Kenneth Lewis remains pending from New York state, accusing them of failing to properly disclose the Merrill losses and bonuses before the acquisition closed. The suit was filed by former New York attorney general Andrew Cuomo in February 2010, and the current AG Eric Schneiderman is pursuing it. The bank has said the charges are unfounded.
Countrywide had spiraled into disaster as investors suddenly realized that many homeowners wouldn’t be able to repay mortgages that required no proof of income or downpayment, and offered adjustable rates that made monthly payments unaffordable.
The Countrywide purchase in July 2008 made Bank of America a major player in the U.S. mortgage market. Regulators, meanwhile, portrayed Countrywide’s huge size as the result of its executives single-minded pursuit of market dominance, even if it meant taking disastrous risks.
In the legal aftermath, Bank of America entered an $8.4 billion settlement with 12 states over Countrywide’s lending practices. A class-action suit by former Countrywide shareholders cost the bank another $600 million. Bank of America has paid out more than $13 billion for investor claims related to mortgages.
Both acquisitions turned out to be ‘‘very troublesome’’ for Bank of America, said Bert Ely, a banking industry consultant based in Alexandria, Va. ‘‘They’re still cleaning up the mess,’’ Ely said, and likely will have to continue to deal with it for a few more years.
Bank of America’s mortgage division hasn’t turned an annual profit since 2007.
After years of gobbling up other companies, the bank has been shrinking, laying off employees and selling operations.
‘‘The challenge is trying to right-size the company’’ and get its earnings up to snuff, Ely said. The bank ‘‘still is not a top-notch performer. It has got more work to do,’’ he said.
Fitch Ratings said it views the settlement as ‘‘a positive step for (Bank of America) toward resolving its multitude of legal issues.’’ However, the rating agency added, given that other legal issues remain, ‘‘we believe these will continue to create headwinds for the company over a near- to intermediate-term time horizon, from the perspective of both management attention and earnings generation.’’
Bank of America said Friday that it will pay for the settlement with existing litigation reserves and about $1.6 billion in litigation expense that will be recorded in its third quarter. The company cautioned that this expense, coupled with some other charges, is expected to lower its third-quarter earnings by about 28 cents per share.
Bank of America will report its third-quarter financial results on Oct. 17.
Shares of Bank of America Corp. fell 14 cents to $8.83 in trading Friday. It shares peaked for the past year at $10.10 on March 19 and traded as low as $4.91 in mid-December 2011.
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Associated Press Writer Ann Sanner in Columbus, Ohio, contributed to this report.end of story marker