sábado, 12 de febrero de 2011

Tras la salida de Mubarak, las FF.AA. garantizan “las aspiraciones" del pueblo: euforia en Egipto

11/02/11 - 18:47

Lo dijeron en un comunicado. Tras 18 días de crisis, el presidente dejó su cargo. Abandonó el Palacio presidencial en helicóptero con su familia. El ministro de Defensa, Mohammed Tantawi, está al mando del Consejo de gobierno. Dijo que "no hay alternativa a la legitimidad del pueblo". Los egipcios salieron a las calles a festejar.

Derrotado, tras 18 días de inédita e incasable protesta del pueblo egipcio que exigió su renuncia sin descanso, el presidente Hosni Mubarak dio el brazo a torcer y finalmente dimitió a su cargo tras permanecer tres décadas al frente del régimen.

El anuncio y la euforia en las calles del país llegaron de la mano del vice, Omar Suleiman, que hizo el anuncio formal por TV.

Más temprano, Mubarak y su familia habían abandonado El Cairo y se habían trasladado a la ciudad turística de Sharm el Sheik, a orillas del mar Rojo, en la península del Sinaí, adonde el mandatario tiene una casa de verano.

En las calles, centenares de miles de manifestantes que desde temprano habían empezado a congregarse tanto en la Plaza de la Liberación, epicentro de las revueltas desde hace más de dos semanas, en la sede presidencial y en las oficinas de la TV estatal, festejaban por la noticia. Hoy es día de rezo para los musulmanes y la convocatoria, como desde hace tres viernes, es multitudinaria.

Todos repudiaban el mensaje que dio ayer el ahora ex presidente, cuando anunció que se mantenía en el poder pese a la presión popular para que renuncie. Provocando el rechazo de la calle, había anunciado que delegaba poderes a su vicepresidente, Omar Suleiman, pero que permanecería en el cargo hasta las elecciones presidenciales de septiembre, a las que había prometido no presentarse. Pero todo cambió hoy.

Tras la dimisión de Mubarak, el Alto Consejo de las Fuerzas Armadas asumió hoy el poder en Egipto bajo el mando del ministro de Defensa, Mohammed Hussein Tantawi.

Según había informado la televisión local, las Fuerzas Armadas disolverán el gobierno y el Parlamento y ejercerá el poder junto a la cúpula del Tribunal Constitucional egipcio.

Lo cierto es que tras varias horas de incertidumbre, el Consejo emitió su primer comunicado y anunció que próximamente dará a conocer las medidas que serán aplicadas y afirmó que "no hay alternativa a la legitimidad del pueblo".

En su comunicado, el tercero que dan a conocer desde ayer, los militares también expresaron su agradecimiento "a todos los mártires que han sacrificado su vida" en favor de la libertad y la seguridad del país.

La nota, leída en la televisión pública egipcia por el vocero militar, Ismail Etman, dice que las Fuerzas Armadas son conscientes del "momento histórico" que vive Egipto a partir de la renuncia presidencial de Mubarak.

"Todos somos conscientes de la gravedad de este anuncio ante las demandas de nuestra gran nación, para generar cambios radicales", agregó.

Los militares, en su mensaje, dicen que están analizando la situación actual "para lograr las aspiraciones" del pueblo egipcio.

"El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas emitirá posteriormente comunicados que definirán los pasos y las medidas que se van a aplicar. Al mismo tiempo, reitera que no hay alternativa a la legitimidad del pueblo", dice el mensaje.

También expresó "todo el agradecimiento al presidente Hosni Mubarak por su labor patriótica durante la guerra y la paz", pero también "rinde homenaje y testimonia su aprecio a las almas de los mártires que han sacrificado sus vidas en favor de la libertad y la seguridad del país".

En tanto, el movimiento islámico egipcio Hermanos Musulmanes destacó hoy "el triunfo pacífico del pueblo" y aseguró que la renuncia de Mubarak es el comienzo de "una nueva etapa" en la historia de Egipto.

"La caída del injusto régimen de Mubarak supone el paso principal y el comienzo de un largo camino", dijo el vocero de la organización islámica, Mohamed Mursi, quien pidió a las Fuerzas Armadas que cumplan "con las legítimas aspiraciones del pueblo".

Mursi alabó al pueblo egipcio "por su resistencia" y rindió "homenaje a los mártires por la sangre que derramaron por la libertad de la patria". Para el dirigente de los Hermanos Musulmanes, esta victoria del pueblo se ha conseguido de "manera pacífica y civilizada, sin agredir la propiedad pública y privada ni las instituciones del Estado".

En cuanto a la entrega del poder a las Fuerzas Armadas, Mursi hizo hincapié en que la institución militar tiene que cumplir con las exigencias del pueblo. "Las Fuerzas Armadas son capaces de proteger el poder y la voluntad popular y traspasar al pueblo el poder legítimo", subrayó.

Desde que se inició la protesta, Mubarak se había resistido a irse. Tras asegurar que no se iría hasta septiembre, intentó varias medidas para no ceder ante los reclamos. Pero los manifestantes no se doblegaron, e incluso fueron por más al no abandonar las calles y jurar que seguirían allí hasta que el régimen cayera.

En tanto, el Ejército había anunciado hoy que garantizaría las reformas democráticas prometidas por el régimen, entre ellas "elecciones libres y transparentes" y había advertido "contra todo ataque a la seguridad de la nación y de los ciudadanos".

En un comunicado leído por la TV estatal, pidió a los manifestantes que dejen las protestas así puede levantarse el estado de excepción que rige desde hace 30 años, cuando Mubarak llegó al poder. Así, anunció que pondrá fin a la Ley de Emergencia "inmediatamente después de que acabe la situación actual".


(Fuente: Agencias)

jueves, 10 de febrero de 2011

Mubarak Refuses to Step Down

EGYPT TV via APTN, via Associated Press

Egyptian President Hosni Mubarak made a televised statement on Thursday. More Photos »
By ANTHONY SHADID AND DAVID D. KIRKPATRICK
Published: February 10, 2011

CAIRO — President Hosni Mubarak told the Egyptian people Thursday that he would delegate more authority to his vice president, Omar Suleiman, but that he would not resign his post, contradicting earlier reports that he would step aside and surprising hundreds of thousands of demonstrators gathered to hail his departure from the political scene.
In a nationally televised address following a tumultuous day of political rumors and conflicting reports, Mr. Mubarak said he would “admit mistakes” and honor the sacrifices of young people killed in the three-week uprising, but that he would continue to “shoulder my responsibilities” until September, and did not give a firm indication that he would cede political power.

Mr. Suleiman, speaking a few minutes after President Mubarak, urged the crowds in Tahrir Square to go home. “Heroes. Go home, go back to work. The nation needs you to build, develop and create.”

Even as Mr. Mubarak spoke, huge crowds in Cairo who had anticipated his resignation shouted angry chants when they were confronted with a plea from the president to support continued rule by him and his chosen aides. The mood, celebratory throughout the day, suddenly turned grim. Protesters waved their shoes in defiance, considered a deeply insulting gesture in the Arab world, and began streaming from the square saying they would march against state TV.

Mr. Mubarak said the process of political change initiated by his administration, including a dialogue with opposition groups, would not be reversed. But he signaled no imminent transfer of power and blamed foreigners for seeking to interfere in Egypt’s affairs.

“We will not accept or listen to any foreign interventions or dictations,” Mr. Mubarak said, implying that pressure to resign came from abroad rather than from the masses of people demanding his ouster throughout his country.

His statement marked the latest twist and turn in a raucous uprising. Earlier in the day, the Egyptian military appeared poised to assert itself as the leading force in the country’s politics, declaring on state television that it would take measures “to maintain the homeland and the achievements and the aspirations of the great people of Egypt” and meet the demands of the protesters who have insisted on ending Mr. Mubarak’s 30-year rule.

Mr. Mubarak made no reference to the military in his speech, and it was unclear what the military’s earlier announcement had meant.

Several government officials said during the day that Mr. Mubarak was expected to announce his own resignation and pass authority to Mr. Suleiman, although the country’s information minister proved prescient by insisting the president was not stepping down.

Before Mr. Mubarak spoke, President Obama, in an appearance at Northern Michigan University, in Marquette, Mich., said that “We are witnessing history unfold,” and that “America will do everything we can to support an orderly and genuine transition to democracy.”

Throughout the day on Thursday, support seemed to be crumbling for Mr. Mubarak within his own party and government. Hossam Badrawy, the newly appointed secretary-general of the ruling National Democratic Party, said Mr. Mubarak appeared to accept his call to peacefully transfer power to the vice president.

He said he hoped that Mr. Mubarak would not only step down, but that the country would move toward early elections so the “people can move to another era.”

He had called Mr. Mubarak “very accommodating.”

“I know it is difficult for him,” he said. But he added, “I think I convinced him to do that as soon as possible.”

Earlier in the day, the military’s chief of staff, Sami Anan, made an appearance in Tahrir Square, where he pledged to safeguard the people’s demands and their security. Thousands of protesters roared in approval, but they also chanted “Civilian! Civilian!”

Gen. Hassan al-Roueini, military commander for the Cairo area, also appeared in Tahrir Square and told the demonstrators, “All your demands will be met today.” Some in the crowd held up their hands in V-for-victory signs, shouting, “The people want the end of the regime” and “Allahu akbar,” or “God is great,” a victory cry used by secular and religious people alike.

Yet, officials in Mr. Mubarak’s government had been warning for several days that protesters faced a choice between negotiating in earnest with the government on constitutional changes or having the military step in to guard against a descent into political chaos. Foreign Minister Ahmed Aboul Gheit seemed to add a further ominous tone to those comments on Thursday, telling Al Arabiya television, “If chaos occurs, the armed forces will intervene to control the country, a step which would lead to a very dangerous situation.”

For weeks, the protesters have hoped the military would intervene on their side, though it remained unclear whether the military would support democratic reforms that would threaten its status as the most powerful single institution in the country.

For much of its modern history, the military has played a powerful but behind-the-scenes role, reflecting its confidence that any government would protect its stature. Across the political spectrum, many wondered whether that posture had shifted after the military’s announcement.

“We’re excited and nervous,” said Ahmed Sleem, an organizer with an opposition group led by Mohamed ElBaradei, a Nobel laureate. “If Mubarak and Suleiman leave, it would be a great thing. A six-month deadline for elections would be suitable.”

Asked about the possibility of a military takeover, he said he was not afraid. “We know how to force them to step down. We know the way to Tahrir Square.”

The overlapping statements by the military and civil authorities seemed to indicate a degree of confusion — or competing claims — about what kind of shift was underway, raising the possibility that competing forces did not necessarily see the power transfer the same way.


Reporting was contributed by Kareem Fahim, Liam Stack, Mona El-Naggar and Thanassis Cambanis from Cairo, Alan Cowell from Paris, Helene Cooper from Washington and Sheryl Stolberg from Marquette, Mich.

Estallan huelgas de empleados públicos en todo Egipto



9 de febrero de 2011, 12:14 PM

Foto AP: Manifestantes antigubernamentales acampan al lado de tanques del ejército cerca de la plaza Tahrir en...

EL CAIRO (AP) - Miles de trabajadores iniciaron huelgas el miércoles en firmas y oficinas estatales en todo Egipto, mientras activistas antigubernamentales buscaban ampliar sus protestas y provocar conflictos laborales en respuesta a la advertencia del vicepresidente de que las manifestaciones por la renuncia del presidente Hosni Mubarak no serían toleradas por mucho tiempo más.

Los esfuerzos del vicepresidente Omar Suleiman para iniciar un diálogo con los manifestantes sobre las reformas fracasaron luego del fin de semana. Los organizadores juveniles de las protestas temen que el gobierno quiera efectuar cambios superficiales e insuficientes y se niegan a negociar antes de la renuncia de Mubarak.

En un alarde de impaciencia creciente, Suleiman emitió una advertencia enérgica que suscitó temores de represión. Dijo a los directores de diarios egipcios el martes por la noche que podría haber un "golpe" si los manifestantes se negaban a negociar.

Insinuó que Egipto no estaba preparado para la democracia y dijo que una comisión integrada por jueces, en su mayoría leales a Mubarak, presentaría su proyecto de reforma constitucional para someter a referendo.

La declaración acentuó el escepticismo generalizado en cuanto a sus intenciones.

"Amenaza con imponer la ley marcial, lo cual significa que aplastarán a todos en la plaza", dijo Abdul-Rahman Samir, vocero de una coalición de los cinco principales grupos juveniles que organizan las protestas en la plaza Tahrir. "¿Pero qué hará con el resto de los 70 millones de egipcios que nos seguirán?", agregó.

Suleiman está generando "una situación desastrosa", dijo Samir. "Estamos en huelga y protestaremos y no negociaremos hasta que Mubarak renuncie. Quien quiera amenazarnos, que lo haga", añadió.

Casi 10.000 personas se concentraron en Tahrir el miércoles, en el 16to día de las protestas. A pocas cuadras, otras 2.000 cerraron los accesos al parlamento y exigieron su disolución. Efectivos militares se apostaron en los jardines.

Por primera vez, los manifestantes convocaron enérgicamente a realizar huelgas, a pesar de la advertencia de Suleiman de que los llamados a la desobediencia civil son "muy peligrosos para la sociedad y no podemos tolerarlos en absoluto".

En todo el país estallaron huelgas _de algunos centenares de personas en cada caso_ de trabajadores de la electricidad, agricultores y empleados de museos, en protesta por los bajos salarios, la escasez de pan o la corrupción de los administradores.

La mayoría de las medidas no parecían responder a las convocatorias desde la plaza Tahrir sino al malestar obrero que emergía en medio del alzamiento generalizado, pero algunos huelguistas amenazaron con plegarse al movimiento centrado en Tahrir.

Unos 8.000 manifestantes en la provincia austral de Assiut bloquearon la carretera principal y el tren a El Cairo con troncos de palmera encendidos para reclamar por la escasez de pan y exigir la caída del régimen.

Cuando el gobernador, escoltado por la Policía, fue a hablar con ellos, apedrearon su vehículo y le rompieron las ventanillas antes de que pudiera huir. Los manifestantes dijeron que se unirían al movimiento en Tahrir.

Unos 300 habitantes de barrios pobres de Port Said, sobre el Canal de Suez, incendiaron partes de la gobernación y varias motos en protesta por la falta de viviendas dignas. La Policía no intervino y los manifestantes se instalaron en la Plaza de los Mártires con carpas similares a las de Tahrir.

En El Cairo, cientos de trabajadores se concentraron frente a la compañía eléctrica estatal para exigir la renuncia del director, coreando, "por qué sigues ahí, arruinaste nuestras vidas". Decenas de empleados de museos se concentraron frente al Consejo Supremo de Antigüedades y rodearon agresivamente a su titular Zahi Hawass cuando salió a hablar con ellos.

sábado, 5 de febrero de 2011

Atacan la sede de la cadena de televisión Al Jazeera

05/02/11 Seguidores de Mubarak destruyeron la emisora, crítica con el régimen egipcio.

EN LA MIRA. LA PRENSA ES EL OBJETIVO DE LOS PARTIDARIOS DEL GOBIERNO EGIPCIO QUE NO QUIERE QUE SE INFORME.

La caza de periodistas continúa en Egipto. Ayer, la oficina que tiene en esta capital la cadena qatarí Al Jazeera fue atacada por una banda que quemó su material de trabajo, una semana después de que su corresponsalía fuera cerrada por las autoridades. Hoy, el canal emite desde un lugar secreto. Dan Nolan, uno de sus corresponsales en la región, indicó que “las amenazas son demasiadas” y que había tomado la decisión de abandonar el país.

Ayer se reportaron además numerosos casos de abusos contra la prensa egipcia e internacional que cubre los acontecimientos en este país, en el segundo día de lo que Estados Unidos calificó como una “campaña concertada” contra los periodistas.

Un colega del periódico austríaco Osterreich , Karl Wendl, fue detenido durante unas tres horas luego de ser atacado por militantes pro Mubarak en las inmediaciones de la plaza Tahrir, epicentro de las protestas en el centro de El Cairo.

Según relató a Clarín se dirigía en un taxi hacia la plaza cuando terminó en medio de una multitud. Los manifestantes lo amenazaron y le pidieron su documentación. Por tener un visado de Pakistán fue acusado de espía y lo sacaron del vehículo para obligarlo a acostarse boca abajo en la calle. Luego un policía se acercó para verificar su documentación, según su relato. El uniformado también lo consideró un espía y lo trasladó a una oficina del ministerio de Relaciones Exteriores en donde fue interrogado durante tres horas al cabo de las cuales fue liberado en el mismo lugar en el que había sido detenido y en donde aún se encontraban los manifestantes hostiles a los extranjeros.

Una colega de la agencia Bloomberg dijo que su vehículo fue atacado por militantes pro Mubarak cuando se dirigía a la plaza Tahrir, epicentro de las protestas en El Cairo, ante la mirada impasible de policías presentes en el lugar.

La cadena estadounidense CNN , la británica BBC y el periódico estadounidense Washington Post , denunciaron en las últimas horas detenciones y agresiones a sus enviados. Numerosos periodistas continúan desaparecidos desde hace un día a pesar de que el presidente estadounidense Barak Obama calificó ayer como “inaceptables” estas persecuciones.

En un polémico libro de memorias, Rumsfeld compromete a Bush

05/02/11
El ex secretario de Defensa cuenta que el ex presidente de EE.UU. siempre quiso invadir Irak.


PASADO. DONALD RUMSFELD JUNTO A GEORGE W. BUSH EN UN ACTO EN EL PENTAGONO EL 2 DE DICIEMBRE DE 2002.

Apenas quince días después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente George W. Bush invitó a su secretario de Defensa, Donald H. Rumsfeld, a reunirse con él a solas en el Salón Oval. Según las polémicas memorias de Rumsfeld, el presidente se recostó sobre el respaldo de su sillón de cuero y ordenó una revisión de los planes de guerra, pero no los de Afganistán, donde se habían planificado los atentados de Nueva York y Washington y donde la represalia estadounidense era inminente. “Me pidió que echara una mirada al diseño de nuestros planes militares para Irak”, escribe Rumsfeld.

“Dos semanas después del peor atentado de la historia del país, los que trabajábamos en el Departamento de Defensa estábamos sumamente ocupados”, recuerda Rumsfeld. Pero el presidente insistió en que se elaboraran nuevos planes militares para Irak, escribe Rumsfeld. “Quería que las opciones fueran ‘creativas’.” Cuando por primera vez se planteó la opción de atacar Irak durante una reunión celebrada en Camp David el 15 de septiembre de 2011, Bush dijo que el blanco sería Afganistán. Pero los recuerdos de Rumsfeld en sus memorias, “Known and Unknown”, que se publicarán el martes, muestran que ya entonces Bush también tenía puestos los ojos en Irak.

The New York Times obtuvo un ejemplar del libro el miércoles.

En el libro, se mezcla lo político y lo personal; al terminar la reunión del Salón Oval en la que Bush pidió un plan de guerra para Irak, relata Rumsfeld, el presidente preguntó por el hijo de este, Nick, que tenía problemas con las drogas, había reincidido y hacía unos días que había ingresado a un centro de rehabilitación. El presidente, que ha escrito sobre sus propias batallas contra el alcoholismo, dijo que iba a rezar por Rumsfeld, su mujer Joyce y todos sus hijos.

“Lo que le había pasado a Nick –sumado a las heridas sufridas por nuestro país y el Pentágono–, todo eso comenzó a afectarme”, dice Rumsfeld. “En aquel momento, no pude hablar. Y me fue imposible contener los sentimientos que hasta entonces había compartido sólo con Joyce”.

Su principal error, escribe Rumsfeld, fue no obligar a Bush a aceptarle la renuncia luego de que, a comienzos de 2004, salió a la luz el maltrato infligido a detenidos iraquíes por los guardiacárceles militares estadounidenses. Rumsfeld insiste en que los abusos fueron obra de malos soldados y que no reflejaban ninguna política autorizada, pero de todos modos ofreció dar un paso al costado.

“Abu Ghraib y los efectos que provocó, como la continua referencia a ‘torturas’ por parte de opositores a la guerra y el presidente, se convirtió en una distracción perjudicial”, escribe. “Más que cualquier otra omisión, y pese al orgullo que siento por muchas cosas importantes que sí logramos, lamento no haberme ido en ese momento.” Aunque describe a Bush “como un presidente mucho más admirable que su imagen pública”, Rumsfeld, que fue CEO de empresas privadas, revela su insatisfacción ante el estilo de conducción del presidente . Las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional, aun las presididas por Bush, demasiado a menudo terminaban sin objetivos precisos sobre el camino a seguir o sin decisiones sobre cómo proceder para llegar a esos objetivos.

Aunque en términos generales Rumsfeld defiende las políticas antiterroristas del gobierno de Bush, se arrepiente de algunas decisiones . Varias veces sugiere que se podrían haber evitado algunas críticas y obstáculos si el ejecutivo hubiese recurrido al Congreso para que sancionara leyes que autorizaran las políticas en lugar de apelar a las facultades especiales del presidente. También dice que fue un “error” haber escrito en un memorándum de 2002 que autorizaba el uso de ciertas técnicas de presión en los interrogatorios.

Mientras le buscan un “retiro digno” a Mubarak, hay purgas en su partido

Tensión en el mundo árabe
06/02/11
El cuestionado líder dejaría el palacio y el poder lo ejercería su vice provisoriamente.

PorPatricio Arana
El Cairo. Enviado Especial


FURIA. LA OPOSICION AL PRESIDENTE EGIPCIO SE MANTUVO AYER EN LA PLAZA EN EL DIA NUMERO 12 DE LA PROTESTA.

La dirección del oficialista Partido Nacional Democrático (PND) –fundado 1978 y dirigido por Hosni Mubarak– presentó ayer su dimisión en bloque, incluso cayó Gamal Mubarak, el hijo del jefe de Estado, que dejó el cargo de presidente del comité político de la formación, lo que Washington consideró un “paso positivo”.

El anuncio lo hizo la televisión estatal quien se encargó de remarcar que el mismo Hosni Mubarak había aceptado las dimisiones. El mismo canal afirmó que el mandatario había renunciado a su cargo en el PND pero luego desmintió la versión, una muestra de los tironeos que en estos momentos se producen en la cúpula del poder de este país.

Pero aunque Estados Unidos lo considere “un paso positivo” en el sentido de los pedidos de la administración Obama para una transición inmediata, esto puede no ser suficiente para la balbuceante oposición ni para la calle.

Mohamed Habib, miembro de la Hermandad Musulmana, la principal formación política de la oposición consideró que estas renuncias eran sólo “ un intento por mejorar la imagen del partido aunque no satisfaga los verdaderos reclamos de la revolución: que caiga el régimen, empezando por la renuncia de Mubarak”. Sin embargo al cierre de esta edición un comunicado de esta organización indicaba que se había iniciado un diálogo con los líderes egipcios.

Se busca una transición ordenada, que aleje a Egipto del fantasma del caos, que estos últimos doce días reinó en lo que era hasta ahora el país más estable del mundo árabe. Se busca también una “salida digna” para Mubarak, como lo evocó el premio Nobel de la Paz –y figura de la oposición Mohamed El-Baradei–, y evitar lo que sucedió en Túnez con Zine El Abidin Ben Ali que partió raudamente de su país sin un destino por la presión de la calle. Ayer versiones de prensa seguían especulando, sobre la base de fuentes oficiales estadounidenses y egipcias, sobre la posibilidad de dejar a Mubarak sin poderes, aunque al frente del país, y de enviarlo a una residencia en Sharm el Sheij a orillas del Mar Rojo o de prolongar más de lo habitual una de las curas médicas a las que se somete el presidente en Alemania cada año.

En este escenario el vicepresidente Omar Suleiman formaría entonces un gobierno de transición e iniciaría un diálogo con la oposición en vista de reformas. Esta sería una salida sin la necesidad de que dimita Mubarak ya que si esto sucediera el poder recaería constitucionalmente en manos del presidente del parlamento. Una salida que no terminaría de convencer a la calle ya que el mismo régimen instaurado por casi 30 años de poder en manos de Mubarak estaría a cargo de reformar la Constitución y de organizar los comicios. Pero a pesar de la insistencia con la que se evocan estos escenarios el presidente egipcio se mostró ayer en la televisión oficial en una reunión de gabinete destinada a relanzar la economía del país, la primera desde el recambio ministerial del 29 de enero. Estaban presentes el primer ministro, Ahmad Chafic –que el viernes había excluido una transición con Suleiman al frente-, el ministro de Petróleo, Sameh Fahmy, el gobernador del Banco Central, Faruk Oqda, y el ministro de Finanzas, Samir Radwan. Este domingo reabrirían los bancos pero la bolsa de El Cairo, que tenía previsto reanudar sus operaciones el lunes permanecerá cerrada.

Para Georges Ishaq, jefe del movimiento de la oposición Kefaya (¡Basta!), esta reunión “es una prueba de que Mubarak se aferra a su cargo y quiere mostrar al pueblo que aún está ahí”.

En tanto, Suleiman encabezó una reunión con miembros de la oposición reunidos en el llamado “comité de sabios”, compuesto por los Hermanos Musulmanes, la Coalición Nacional para el Cambio, encabezada por El-Baradei, el Movimiento 6 de abril, Kefaya, y los partidos liberal Wafd y de izquierda Tagamu, con el objetivo de evaluar opciones sobre cómo organizar elecciones libres y justas. La propuesta de este comité sería la de un recambio de los miembros del Parlamento para que procedan en la dirección de una reforma constitucional que abra el camino hacia la organización de comicios presidenciales.

Diaa Rashwan, experto del Centro de Estudios Políticos y Estratégicos Al Ahram, y miembro de este “comité de sabios” dijo que todas las formaciones fueron invitadas a la reunión, incluida la Hermandad Musulmana. Añadió que la propuesta del “comité de sabios” se focaliza en la delegación del poder ejecutivo en manos del vicepresidente y que el presidente pase a ocupar un cargo simbólico. Pero según él no todos los partidos y representantes están de acuerdo con que Mubarak siga presente, incluso con una función simbólica. “La verdad es que los jóvenes no aceptan la presencia de Mubarak. Estamos tratando de persuadirlos para que lo acepten y poner fin a la crisis”. Una crisis que está dejando un vacío en el poder en el país más poblado del mundo árabe.

España tiene la desocupación más alta en 13 años


viernes 28 de enero, 7:41 AM

En este resumen, lanacion.com ofrece un espacio para que los lectores sigan de manera actualizada las claves de lo que está ocurriendo en la Argentina y en el mundo en materia económica.

España sin trabajo. El desempleo en España alcanzó el 20,33% de la población activa a finales de 2010, su nivel más alto desde hace 13 años, y alcanzó los 4,69 millones de personas, difundió hoy el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La tasa de desempleo volvió a subir en el último trimestre del año frente al anterior, en que se había registrado un 19,79%, por lo que el incremento fue de "medio punto", según el INE. Hasta ese trimestre, el desempleo había subido paulatinamente desde mediados de 2007. Desde los aproximadamente 2 millones de parados que había en 2007, la tasa se ha más que duplicado con la crisis económica. En tres años, España ha pasado de una tasa de menos del 8% de la población activa desempleada a rondar el 20%. Los 4 millones de personas se alcanzaron en el primer trimestre de 2009, según el INE. La tasa de fines del año pasado supera la previsión del gobierno, que se situaba en el 19,4%. Para 2011 espera que baje al 19,3%, en 2012 un 17,5% y en 2013 un 16,2%. El desempleo sigue afectando más en España a los extranjeros, entre los cuales volvió a superar el 30%, situándose a "casi 12 puntos" por encima del paro entre los españoles. A finales del año pasado, "el número de hogares con todos sus miembros activos en paro aumenta en 35.600" y se sitúa en 1,32 millones. El desempleo español ha sido tradicionalmente más alto que la media europea y actualmente es el más alto y el doble que la media europea, que ronda el 10% de la población activa.


El futuro japones. El primer ministro de Japón prometió hoy seguir adelante con las reformas tributarias para detener la creciente deuda pública, pero una oposición poco cooperativa y las divisiones sobre política dentro de su propio partido le dejan pocas opciones de éxito. La agencia de ratings Standard and Poor's redujo ayer la categoría de la deuda de Japón a largo plazo por primera vez desde el 2002. El Fondo Monetario Internacional también tuvo duras palabras para Japón y dijo que necesita actuar con urgencia para reducir su déficit. El primer ministro Naoto Kan ha hecho de la reforma a tributaria y a la seguridad social -incluido un futuro aumento del cinco por ciento del impuesto sobre las ventas- una prioridad dado el aumento de los costos de la sociedad japonesa y una deuda pública que es la mayor entre los países desarrollados. "Lo importante es mantener la disciplina fiscal y garantizar que los mercados confíen en las finanzas públicas de Japón", dijo Kan, quien asumió el poder en junio como el quinto primer ministro de Japón desde el 2006, a la Cámara alta del Parlamento.

Aviso de huelga. La Asociación del Comercio de Granos y Forrajes (GAFTA, por sus siglas en inglés) ha emitido para sus miembros un aviso de huelga en tres puertos argentinos, dijeron hoy operadores europeos. Una copia del aviso, vista por Reuters, dice que los puertos de San Lorenzo, San Martín y Timbúes están afectados. "El aviso significa que las partes afectadas en esta acción de huelga, sean compradores o vendedores, pueden declarar bajo sus contratos la fuerza mayor para los embarques de granos y oleaginosas desde esos puertos", dijo un operador de granos europeo. Las exportadoras de granos locales pidieron ayer la intervención del Gobierno para poner fin a una huelga que casi paralizó a las terminales del principal puerto agrícola de uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos e impulsó los precios de los granos en Chicago.

El déficit de EE.UU. El secretario estadounidense del Tesoro, Timothy Geithner, consideró hoy en el Foro de Davos que no era "razonable" reducir los déficits públicos mediante drásticos recortes en el gasto público. "Algunas personas quieren ir muy rápido para hacer fuertes recortes en los gastos" de los gobiernos, explicó Geithner en el Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra en el este de Suiza. "Pero no es un método razonable" de actuar, agregó. "Hay que estar seguro de no afectar la reactivación", insistió el responsable norteamericano, estimando que tomar el riesgo de "pasar demasiado rápido a restricciones sustanciales" puede hundir un naciente crecimiento. Varios países de la Eurozona han decidido duros recortes de sus gastos públicos para reducir sus altos déficits públicos, en un contexto de fuerte endeudamiento que inquieta a los mercados y ya ha llevado al rescate financiero de Grecia e Irlanda.